Sueña todo lo que puedas, recorre una y otra vez aquellos secretos. Concédete el placer de crear ese mundo idílico, donde eres el protagonista.
Cuando creces todo eso habrá sido solo sueños, pero que te permitieron volar tan alto como quisiste. Ahora lo que buscas es la felicidad, no es complicado de encontrar, es tan fácil ver el mundo de manera errónea.
Todo consistirá en conseguir lo que queremos, esas ilusiones que tantas veces pasaban/pasan/pasarán por nuestra cabeza, intentaremos evitarlos por miedo a no conseguirlos, pero hay que ser valiente y demostrarse a uno mismo lo que verdaderamente deseamos, ahí sabremos quienes somos “en verdad” y alcanzaremos lo que nos propongamos por “imposible” que sea.